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Mostrando las entradas etiquetadas como series

La huella de Gambito de Dama

  El pasado octubre se estrenó en Netflix la que posiblemente sea la serie del 2020 . No será la mejor, no estará exenta de fallos, incongruencias o lugares comunes, pero desde el cubículo donde estemos confinados, muchos nos sorprendimos al sentir un cosquilleo de emoción en las entrañas mientras devorábamos sus siete episodios. Ríos de tinta electrónica han corrido repasando la estética (brillante), las actuaciones (Anya Taylor-Joy es ya una estrella), la colaboración del mismísimo Kasparov como consultor. Esos son los ingredientes de un cóctel ligeramente agitado, sin estridencias, sin polémicas excesivas pero con los suficientes detalles como para fascinar. A destacar que el final me trajo reminiscencias de los momentos más épicos de Rocky, algo que jamás hubiera pensado de una serie sobre el mundo del ajedrez... Hace ya meses que pude disfrutarla, y sin embargo, he vuelto a resucitar este blog ahora para hablar de ella por un motivo muy concreto. Después de un año confuso...

Bojack Horseman, una simple joya

Desde hace tiempo se hacía necesario incluir a BoJack Horseman en el catálogo de recomendaciones del blog. La mejor serie de Netflix para un servidor, y una de los mejores que hoy en día puede disfrutarse entre la amplísima (¿excesiva?) oferta, y que nos hace descartar joyas como ésta por ser de animación . Con 5 temporadas a sus espaldas, y las que le quedan, se ha erigido por méritos propios en mi gran debilidad. Definir esta serie, etiquetarla, es una tarea tan absurda como hacerlo con otras que ya forman parte del imaginario colectivo. Mad Men va sobre publicistas. Los Soprano sobre mafiosos o Six Feet Under sobre una funeraria. Entonces Bojack Horseman es una serie de dibujos sobre un caballo que es una antigua estrella de televisión. Pero si todas las otras son lo son, es porque partiendo de ahí, llegan a lugares donde sólo una extrema sensibilidad o quizá el genio pueden llegar. Y pulsan teclas que sólo las grandes obras, las inmortales, se atreven a tocar . BoJack Hor...

The Affair, elegancia y sutileza

  I was screaming into the canyon  At the moment of my death. The echo I created Outlasted my last breath...   La serie más importante de la actualidad. Original, sutil y fascinante (más fascinante cuanto más sutil), The affair necesitó sólo una breve tanda de trece episodios para auparse a esa posición de privilegio con su primera temporada, a pesar de sus imperfecciones, de las decisiones equivocadas y de algún error de casting. El Globo de Oro a Mejor Serie Dramática confirmó lo muchos ya sabíamos. Esto es especial.   Lo que nos plantea la obra de Sarah Treem y Hagai Levi (este último responsable de la nunca suficientemente alabada In Treatment ) es un juego delicioso de perspectivas, de narraciones fragmentadas según el punto de vista de los protagonistas , en el que vemos cómo nunca que lo que tantos años de consumir ficción nos ha hecho olvidar. Nadie percibe la realidad de la misma forma, y un mismo y cotidiano y quizá anodino...

Boardwalk Empire, la mejor serie que no estás viendo

Aunque últimamente me prodigo menos de lo que quisiera en este mi blog, la injusticia que se está cometiendo con Boardwalk Empire me ha ayudado a sentarme de nuevo y añadir una nueva entrada a la colección. Y es que ni siquiera Treme, la gran joya olvidada del siglo XXI, ha sufrido una campaña como la de este increíble retrato de los años 20 en América . Al menos aquélla es considerada una obra maestra por todo el que la ve (los cuatro que la vemos). Me sorprende que no ocurra tres cuartos de lo mismo con ésta. Entiendo las reticencias iniciales. La pausa. La complejidad. El periodo de adaptación hasta que te sumerges de lleno en la época, en la historia. Incluso que a su primera temporada le faltan muchas cosas (también ocurre con Los Soprano o Mad Men).  Lo que no entiendo es que alguien que haya visto sus cuatro temporadas no caiga rendido a sus pies. Los guiones, tan complejos como fascinantes. Las actuaciones. La creación de personajes antológicos (lo de Al Capone es ...

Homeland. Esto ya lo hizo Jack Bauer. Y mejor

Una de las series del momento, por no decir la serie de moda, es la nueva joya de la cadena Showtime, una cadena valiente, transgresora (Weeds o Dexter son buena prueba). Nos encontramos aquí con una historia sobre un marine estadounidense capturado en Afganistán, donde pasa ocho largos años cautivo, sometido a todo tipo de torturas. Su rescate y vuelta a casa convertido en héroe, y las sospechas de una inestable agente de la CIA de que puede haberse pasado al otro bando, son los ingredientes principales de esta historia que ha conquistado a medio mundo. Emmys, Globos de Oro. La crítica se rinde a sus pies, poniéndola al nivel de obras de arte como Mad Men o Breaking Bad. El mismísimo Obama es fan declarado de la serie. Es obvio para cualquiera que haya visto la serie que ésta tiene sus virtudes. Yo mismo estoy enganchado. Giros constantes, personajes carismáticos y sorpresas que te mantienen en vilo.  Sin embargo, como fan declarado que soy de la siempre añorada 2...

Mi agosto en series

  Sí, aunque parezca increíble, además de las horas que llevo invertidas en busca del tiempo perdido , que no son pocas, y las que quedan, además de la playa, del calor insoportable y para rematar de tener que trabajar este agosto, no podía faltar la ración anual de series veraniegas. Este año la elección ha sido sencilla, y he tirado por tres clásicos de la televisión ya prácticamente en su recta final, más o menos inmediata. Series que quería ver sí o sí, aunque fuera un lunes a las doce de la noche teniendo que madrugar al día siguiente. Hay series así. Curiosamente, las tres encaran su quinta temporada . Antes de presentarlas, decir que ninguna de las tres me ha decepcionado, todas me han alegrado un mes más árido de lo habitual. Magníficas, más que recomendables pues, para quien todavía las tenga en el cajón. ¿Cuáles serán? Veamos...

Puro Sherlock Holmes

Deliciosa noticia para empezar el año. Y de dónde podía venir sino del país que vive últimamente una edad dorada audiovisual que agradecemos todos los amantes de la buena televisión, del buen cine, del buen arte en general. ¿Las razones? Un grandísimo respeto por los artistas . Tanto por los encargados de adaptar, a los que se les da toda la libertad que se merecen, como los creadores del material original. De ahí las sublimes adaptaciones (The Crimson Petal and The White) o golpes de genio como la reciente Black Mirror. Pero no nos desviemos. Pues lo que ha llegado con la segunda temporada de "Sherlock" , la soberbia serie de la BBC, es un caviar exquisito para todos los que disfrutamos como enanos con las aventuras del más famoso detective en nuestros años mozos. A todos nosotros va dedicado el capítulo "A Scandal in Belgravia". Cada minuto de la serie destila una admiración por la obra de Sir Arthur Conan Doyle que no es de extrañar el gran recibimiento que tuvo....

Lo mejor del 2011. Llegó tarde, pero llegó

Flojo año el que dejamos atrás. Tanto, que no ha habido una producción audiovisual que me motivara a retomar este blog durante los últimos meses. Hasta ahora. Las dos series que mencioné en mi última entrada ( Dexter y House ) se han hundido en un lodazal del que dudo salgan en futuras temporadas (penoso el final de la primera, coronando una temporada para el olvido, consecuente el parón de la segunda ante la mediocridad en que la habían sumido unas decisiones de guión cobardes como pocas...). Breaking Bad tuvo sus momentos (algo casi inevitable por los actorazos que la pueblan), pero excepto el final, no hubo excelencia en la cuarta temporada. La tercera de The Good Wife parece un descanso de los guionistas hasta el momento (ojalá todos los descansos fueran así, pues sigue siendo lo mejor de los lunes). Treme es la única que seguía al nivel (fuera de gráficos o valoraciones, pues esta serie no los admite). Boardwalk Empire es la metáfora ideal de Atlantic City, tan artificial como ...

La fauna de Carnivale (II): Almas errantes

Esta entrada es un homenaje en toda regla a los secundarios. Nada más y nada menos. Aprovechando los personajes de Carnivale, un serie donde las figuras menores que rodean a los protagonistas se hacen literalmente con la historia, romperé una lanza a favor de esta categoría tan infravalorada como esencial en toda obra que se precie. Ellos son el factor diferencial de la mayoria de tramas . Los pequeños detalles, los destellos de realidad, de verdad. Los que no salvarán el mundo; bastante tienen con ir tirando. Son los que dan contexto a la historia, y con sus matices, dibujan el escenario en que batallarán los protagonistas. Son la cara oculta, o la base . Samson, Rita Sue, Jonesy, Lila, Norman, Dolan... Ellos son Carnivale. Ellos son el reflejo de la época desesperada en que transcurre la acción. Almas errantes que se abren camino a través del polvoriento paisaje de una América sumida en la Gran Depresión. A ellos los hubiera seguido sin dudarlo durante tantas temporadas como fuera ne...

Damages S04. Failure is Lonely

Ahora sí. Acabé la temporada, y he tenido tiempo de sobras para meditar sobre lo visto. Para olvidar también, por desgracia. Damages se acabó después de su resurrección veraniega; diez capítulos que han sido una montaña rusa en todos los sentidos . De lo peor pasó a la esperanza, para bajar, subir... y al final he de reconocer que no tengo claro las sensaciones que me dejó. ¿Está Damages acabada? Objetivamente, habrá quinta temporada. De hecho he leído entusiastas críticas al respecto. Ahora, ¿debo cambiar alguna coma de lo que expliqué en el anterior post , a media temporada? Para ser justos, sí. Ya lo dije. Damages fue mi debilidad desde que me fascinó su primera temporada. Así que agradezco enormemente (y es en parte el motivo de que escriba ahora) que algunos detalles, algún personaje, algún giro, me la recordó . No afirmaré que esté a la altura, quizá es que el nivel era demasiado alto. Pero bien merece una entrada, y a eso vamos...

La fauna de Carnivale (I): La eterna lucha

Es un tema tan antiguo como la humanidad, o incluso anterior. Quizá el más importante de todos. Quizá el único importante. Es la batalla que jamás se detendrá, mientras haya un ser racional que mire a su alrededor y se haga preguntas. Y se dé cuenta de que esa batalla se libra incluso (o sobre todo) en su interior. Es la pugna eterna entre el bien y el mal . De eso va Carnivale. Más allá de la época, de los personajes que libren esa batalla. No es la historia de un circo ambulante que va de pueblo en pueblo por la América profunda. Aunque se venda como tal. Aunque lo mejor y más destacable (yo mismo la he recomendado mil veces explicando sólo esa parte) sea precisamente el circo. Después de ver la serie, uno se da cuenta de que no va sobre eso. Al final de los créditos ya nos muestran las cartas, literalmente. No nos engañan en ningún momento. A un lado el Diablo, al otro Dios . Ellos son los protagonistas reales. Así pues, empezaré el repaso a los personajes de Carnivale con los dos ...

Carnivale, la hija bastarda de HBO

Qué mejor época que el verano para rescatar esas series malditas, apartadas, casi relegadas al olvido excepto para la legión de seguidores que dejaron a su paso. Y aunque la serie ya está más que cancelada, se dedican periódicamente a defenderla y a conseguir nuevos adeptos. Carnivale sería un ejemplo perfecto de serie maldita, y ha sido mi elección para este sofocante agosto. Emitida por HBO en 2003, cuestiones de presupuesto y un descenso de la audiencia en la segunda temporada la condenaron. Para entonces ya tenía su legión de fans. 50.000 correos electrónicos que el canal recibió en un fin de semana lo certifican. Es esta una serie curiosa. Extraña. Ambigua y confusa y en ocasiones surrealista. No hace falta más de un capítulo para verlo. Ambientada en la Gran Depresión (año 1929), la exquisita ambientación (incluso para ser HBO es sublime) fascinará a cualquiera que haya leído a Steinbeck . Es un retrato más que notable de una época sucia y triste en la que miles de personas vaga...

La pausada genialidad de Breaking Bad

El silencio más desolador nos envuelve mientras caminamos por el desértico paisaje fronterizo, enfundados en el ya legendario sombrero negro, vistiéndonos con la piel de Heisenberg. No hay nada más. Nuestros pasos a duras penas se escuchan, engullidos por el vacío. No hay futuro más allá del siguiente paso. Es avanzar o morir . Una vez tomamos este camino, una vez tomada esa decisión que lo cambia todo, ya no hay vuelta atrás. Es una huída hacia delante. Así es Breaking Bad. Cuatro temporadas han pasado desde que conocimos a Walter White. Ese hombre ya no existe . De forma magistral se nos ha ido mostrando su evolución. Las pequeñas decisiones. Y las grandes. Cada paso. No hay precipitación alguna. No hay trampas. Así, minutos después de ver la quinta entrega de esta cuarta temporada, recién llegado de las vacaciones, cansado, tengo que sentarme un momento y alabar como merece esta joya que tenemos el privilegio de disfrutar.

Fugaz Luther

" alt="votar" title="Votar esta anotación en Bitacoras.com" style="vertical-align:middle;border:0" /> Antes de que lo viéramos llegar, ya se había marchado. Más que una temporada, fue una sombra. Eso es la segunda entrega de Luther, una de las series más esperadas del verano. Un suspiro. Temporadas cortas y de gran calidad. Es el sello de las producciones británicas recientes. Misfits, Downton Abbey, Sherlock serían algunos de los ejemplos más conocidos. Luther es otro. Y no me atreveré a quejarme, al contrario. Disfruté muchísimo, sobre todo con las dos primeras. Y esta serie de la BBC me atrapó desde sus primeros capítulos. Tener a un Idris Elba en estado de gracia también ayudó, no lo negaré. Pero sus guiones eran robustos, y lo más importante, atrevidos. El final de la temporada me encantó, y esperaba su vuelta con grandísimo interés. Ahora, después de ver los 4 capítulos que componen la segunda temporada, llega el momento de valorar. Ya en frí...

La caída al abismo de Damages

Cuando hablé de las series del verano, creo que no dejé claro hasta qué punto esperaba con ganas la vuelta de Patty Hewes. Eclipsada por el estelar regreso de Breaking Bad (de la que necesito más capítulos antes de pronunciarme), cancelada en su momento y resucitada por la cadena DirectTV (que ya hizo algo similar con Friday Night Lights), la cuarta temporada de Damages constituía para mí un absoluto misterio, y eso me encanta . En las anteriores entregas, los personajes se mostraron en todo su esplendor, se enfrentaron, maduraron y cerraron la trama con una escena que perfectamente podía ser el final de la serie. Pero cualquiera que haya visto la sublime primera temporada entenderá por qué le daría una y otra oportunidad a Damages. Y eso hice. Además, los nuevos fichajes no podían ilusionarme más. John Goodman, después de su aparición estelar en Treme, me tenía ganado. Dylan Baker (al fondo en la foto) es otro secundario de garantías. Y a la izquierda, para los más seriéfilos, tenemo...

Coach Taylor

" alt="votar" title="Votar esta anotación en Bitacoras.com" style="vertical-align:middle;border:0" /> Un vestuario mohoso repleto de muchachos alborotados, nerviosos, ya enfundados en su uniforme, listos para salir al campo a dejarse la piel. Las voces se mezclan y se confunden unas con otras, y nadie es capaz de estarse quieto. Y de repente aparece una figura. Se acerca a la pizarra y escribe una sola palabra . Y al otro lado de la pantalla, dejas de respirar, igual que esos chavales, todos fascinados por el aura magnética del entrenador Taylor. Son necesarias cinco temporadas para llegar a ese momento. A esas alturas Panthers, Dillon, State..., son palabras mayores. Ya conoces Texas como si vivieras ahí. Y Friday Night Lights ya ha calado en ti, como sólo las grandes series pueden hacer. Por entonces disfrutas con cada aparición de este hombre. Eric Taylor. Da igual si no has visto un partido de fútbol americano en tu vida. Da igual si odias l...

Algo más que un Juego de Tronos

Todos quieren sentarse en él. Las peores traiciones e incontables crímenes se enconden detrás del trono de hierro. Un trono forjado con las espadas de los que cayeron antes de hacerse con la ansiada corona... Intrigas. Asesinatos. Guerra. Traición. Sangre en abundancia. Sexo (a veces gratuito, a decir verdad). Y por si fuera poco, la amenaza invisible de un mal sin nombre que se cierne sobre todos los reinos, más allá de una misteriosa muralla donde el invierno jamás da tregua. Eso y mucho más ha resultado ser el nuevo juguete de HBO . Un juguete cuyo éxito es indiscutible. Lo cierto es que había material para algo grande. Eso se intuye en cada escena, en cada conversación. Sin embargo, ¿ha cumplido las (enormes) expectativas? No las de los fans de los libros (pues no lo soy y no sabría decirlo), sino las de cualquier espectador. Veamos...

Las 4 series del verano

Hace ya varios meses que la parrilla anda escasa de pesos pesados. Con el torbellino de Game of Thrones ocultando todo lo demás, las semanas pasan con series menores, como The Killing, o directamente rescatando aquellas que teníamos en el tintero, en mi caso The Good Wife y 30 Rock. Sin embargo, todo eso está a punto de cambiar. Summer is coming... Y es que el verano aparece en el horizonte, radiante y lleno de promesas. Cuatro vueltas. Cuatro series que nos enamoraron en su momento, y cuyo regreso llevamos demasiado tiempo esperando. Una nos dejó con el corazón en un puño y unas ansias incontenibles de saber cómo continuará (qué año tan largo...). Otra la constituyen, quizá, los mejores seis capítulos de una serie británica en los últimos años (con un final más que brutal). La tercera es quizá la serie más absurda y fascinante de la parrilla. Y la última tuvo una primera temporada de quitarse el sombrero, y una de las grandes protagonistas de la década. Recordemos...