Perfilándose en el horizonte vemos su silueta. Le reconocemos al momento, caminando solitario en un desierto de colores saturados, oculto bajo su sombrero negro. Es Heisenberg . La leyenda de la polvorienta franja fronteriza, como si acabara de surgir de un suavizado libro de Cormac McCarthy. Es Breaking Bad, que se acerca, que se impone, un verano más, y nos regala, esta vez, en su quinta temporda, ocho capítulos sin desperdicio alguno, primera parte del fin de una historia de la que ya no podemos despegar la mirada, ni aunque quisiéramos. La evolución de ese personaje magnífico que es Walter White, historia viva de la televisión , ha alcanzado su cénit. El camino se ha completado y aquel lejano profesor de química ya ha llegado tan lejos como alguna vez pudo soñar, en la época en que preparaba su Blue Meth en la caravana junto a su alumno Jesse. Él y la serie han cambiado tanto que ya casi no son reconocibles. Sin embargo, y a pesar de que a estas alturas el av...
I wish I could write you a melody so plain that would hold you dear lady from going insane...