sábado, 6 de agosto de 2011

Fugaz Luther

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Antes de que lo viéramos llegar, ya se había marchado. Más que una temporada, fue una sombra. Eso es la segunda entrega de Luther, una de las series más esperadas del verano. Un suspiro.

Temporadas cortas y de gran calidad. Es el sello de las producciones británicas recientes. Misfits, Downton Abbey, Sherlock serían algunos de los ejemplos más conocidos. Luther es otro. Y no me atreveré a quejarme, al contrario. Disfruté muchísimo, sobre todo con las dos primeras.

Y esta serie de la BBC me atrapó desde sus primeros capítulos. Tener a un Idris Elba en estado de gracia también ayudó, no lo negaré. Pero sus guiones eran robustos, y lo más importante, atrevidos. El final de la temporada me encantó, y esperaba su vuelta con grandísimo interés.

Ahora, después de ver los 4 capítulos que componen la segunda temporada, llega el momento de valorar. Ya en frío, pasadas un par de semanas desde que vi el final. ¿Ha valido la pena esperar un año para lo que nos han ofrecido? ¿Han mantenido el nivel? Veamos...


Empecemos por lo mejor. Es curioso que, al contrario que en la temporada anterior, lo que más me ha gustado han sido los dos casos (de hecho lo único negativo que diré sobre ellos es que habrían dado para más capítulos; el primero se habría beneficiado mucho de un mayor desarrollo).

Ambos me han mantenido interesado, y sobre todo en el caso del segundo, cada uno de los ataques era tan fascinante como turbador. Desgraciadamente, un tema de rabiosa actualidad. Luther nos muestra, sin maquillaje alguno, lo expuestos que estamos, viviendo en una falsa burbuja donde nos creemos seguros.

Lo dicho. Un gran acierto. Además, la fotografía y las actuaciones (no es un secreto que los actores ingleses están a un nivel difícilmente superable) le dan un realismo que ayuda sobremanera.

Sólo apuntaría (una vez más, sí) que un par de capítulos extra habrían diluido la sensación de quedarnos a medias, parpadeando y preguntándonos qué fue de aquel tipo que quería aterrorizar Londres.


Por supuesto, para cualquiera que haya visto la primera temporada, hay algo que falta hasta el momento. Ese algo es Luther.

El personaje principal, el alma de la serie. John Luther. Después de lo ocurrido en los últimos capítulos, era el centro de interés. Cómo saldría de aquello. Deceneas de hipotesis se pudieron hacer durante el largo año de espera. En los primeros minutos de la segunda temporada ya tenemos la respuesta. Alice cargó con toda la culpa. Primera decepción. Por desgracia, no sería la última.

Y es que la historia personal de Luther durante estos cuatro capítulos ha sido floja, por decirlo suavemente. Hay quien piensa que lo peor es desaprovechar un personaje con tantísimo potencial como Alice. Es cierto que sus esporádicas apariciones son tan insuficientes como intrascendentes, y no debería ser así. Pero no me parece mal apartar el foco de ahí. Alice es un gran personaje, pero los dos casos de la temporada muestran que las posibilidades son infinitas. Sherlock Holmes tenía a Moriarty, pero éste no aparece en la gran mayoría de sus aventuras. Y ésa era su gracia.

El problema, sin embargo, es que han apartado la tensión con Alice para introducir una historia que lastra la serie. Esa es mi gran queja de la temporada.


Demasiado tiempo perdido con este personaje. Jenny. Nada que reprochar, sin embargo, a Aimee-Ffion Edwards, una actriz galesa a la que seguiré la pista (al parecer es conocida por su participación en Skins). Su curiosa dicción y su entrega a un personaje tan mal dibujado (aunque no tanto como el de su madre, directamente lamentable, un maniquí) no salvan ni de lejos su historia, pero la hacen menos bochornosa.

Es que no tiene ni pies ni cabeza. Luther salvándola, siendo chantajeado por una banda de mafiosos (o lo que sean, no lo tuve claro en ningún momento), buscando la forma de liberar a la chica mientras resuelve sus casos... Si querían ponerle el más difícil todavía a Luther, había otras formas. Lo peor es que esa trama ridícula ha lastrado la temporada.

Cuatro capítulos son suficientes si se exprimen al máximo. Y esta historia no sólo ha impedido evolucionar a Luther, sino que ha eclipsado unas historias muchísimo más interesantes (los casos), o relegado a personajes que hubieran aportado más (Alice).

Así, Luther vino, y se marchó, dejándonos casi igual. No ha ocurrido nada crucial. Quizá, si hay más temporadas, se vea esta segunda como puente. Seguramente. Sin embargo, ha sido un oasis más que agradable, y estaré allí cuando vuelvan Luther, Alice, incluso Jenny.

Al fin y al cabo, si he titulado el post "Fugaz Luther" es que quería más. Y aún quiero más.

1 comentario:

  1. Hace tiempo que no tengo la posibilidad de escribir esto: coincido plenamente con tu análisis de la temporada, sin peros.

    LucasF

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