miércoles, 10 de abril de 2013

Hank Moody, morir como un héroe o vivir en la mediocridad


Todo lo desgasta el tiempo. Los profetas que un día seguimos con los ojos cerrados empiezan a tambalearse, nos hacen dudar. Ellos no han cambiado, su discurso tampoco. Nosotros sí. Seis temporadas después, Hank Moody sigue exactamente igual que el primer día. Lo que nos hizo adorarle, envidiarle, todavía está ahí. Pero sus frases suenan a rancias, suenan a mentira después de todo lo vivido. No puede seguir diciendo lo mismo. Pero lo hace.

Y así, el que antes despertaba pasiones, se ha vuelto otro charlatán al que siguen sus cuatro fieles, y poco más. Hank Moody fue un símbolo un día no demasiado lejano. Su carácter, su pose, su naturaleza de triunfador fracasado le elevó a los altares. Todos queríamos ser Hank Moody. Todos queremos, vale. Pero eso ya no es suficiente. Queremos ser lo que un día representó. O creímos que representaba.

Seis temporadas después, Hank Moody no es más que un personaje de una serie agradable, para los que todavía sonríen con algunas de sus ocurrencias, o con los ocasionales detalles de un cada vez más ridículo Runkle. Año tras año, se ha perdido su esencia, su grandeza, la magia que le hacía algo especial, un icono. Su impacto ha disminuido, cada vez se habla menos de él. ¿Qué ha pasado en el camino? Veamos...



Para empezar, como ya he dicho antes, no ha habido evolución alguna. Mirad su cara en esta foto. Ése es el Hank Moody en que se ha convertido. Un tipo ausente, fuera del mundo, ajeno a todo. Todavía buscando el amor de la mujer que ya había perdido en el primer capítulo de la serie. Una trama interesante para varias temporadas. Ahora, cuando cada capítulo se cierra con la misma escena, él frente a la casa de Karen, solo, empieza a cansar. Empieza a resultar patético.

No es un punto en contra de la serie. O sí. Es la desmitificación de nuestro héroe. Arrastrándolo a lo largo de tantas temporadas, lo han hecho más humano, quizá. Más mediocre. Más estúpido por mantenerse en su nube de alcohol, mujeres aleatorias que van y vienen, con su camiseta negra y su barba de varios días, de cada vez más días.

Sí, al principio hacía gracia. Mucha. Sonreíamos al pensar cómo sería vivir así. Ser un genio, ir de sobrado por la vida. Los que hemos visto las seis temporadas de Californication ya lo sabemos. Es insostenible. Es quedarse atrás, solo. Si la serie hubiera acabado hace dos, tres temporadas, todavía hablaríamos de Hank Moody como un dios. Ahora es un tipo al que le hemos cogido cariño, y al que, algunos, esperamos que de alguna forma le vayan bien las cosas.

Que haya aprendido algo, ni que sea un poco. Lo suficiente para saber lo que tiene que hacer si se abre la puerta frente a la que acaba en el final de la sexta temporada. Es lo último que le queda.


Porque todo lo demás se ha desmoronado. No es que haya dejado de ser un genio, al revés, una y otra vez se nos repite lo sublime que es cuando quiere. Es que su talento ya no es suficiente. Ya no es algo nuevo. Desde luego, no le ayudan para nada las ridículas situaciones que le obligan a vivir. Sus escarceos con el mundo del cine y de la música son tan lamentables que han acabado por hundir a un Hank que últimamente parece un simple mercenario. Tienes que hacer tal guión. Tienes que ayudar a hacer una ópera rock sobre tu primer libro (¿perdón?).

Antes le envidiábamos porque era un genio y a la vez triunfaba con las mujeres. Ahora ha perdido la libertad a la hora de crear, y (quizá como consecuencia) sólo es capaz de ir suspirando y emborrachándose y teniendo sueños con amigos muertos en los que recuerda cuánto ama a su mujer.

Por no hablar de que sus conquistas eventuales son, cada vez más, caricaturas. Antes eran diosas, ahora borrachas ridículas que le abordan en funerales (lamentable personaje la de la viuda de esta sexta temporada). Respecto a la musa que ha monopolizado gran parte de esta última entrega, es simplemente el reflejo de todas las antiguas amantes de Hank elevado a la enésima potencia. El sueño húmedo de cualquier escritor. Una musa. Por dios. Parece más importante ella, más trascendente, que el mismo Hank.

En conjunto, he de reconocer que veo una evolución en la serie, en el personaje incluso. Claro que por el camino estamos perdiendo a nuestro héroe. Es el precio a pagar por no morir a tiempo.




7 comentarios:

  1. No he visto Californication y no creo que la vea porque no me llama nada, pero lo que parece pasarle a Hank Moody es lo mismo que le ha pasado a House, Dexter, El mentalista, 24... Es simplemente pura física, si sigue igual lo que ves ya cansa y si evoluciona ha dejado atrás sus orígenes y pierdes lo que te enganchó.
    Las series centradas en un único personaje están condenadas a un desgaste terrible.

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    1. Pasó con Chiquito de la Calzada, Tamara, Tony Genil y tantos otros personajes

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    2. Eh, Chiquito de la Calzada aún hace anuncias sobre hamburguesas, xD.

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  2. Estoy totalmente deacuerdo contigo. La serie debería haber terminado en la 4a Temporada. A partir de la 5a se vuelve una simple comedia, se deja atrás el humor inteligente y la profundidad de la historia, para simplemente convertirse en un show de tetas, culos, drogas y gente rara de 30 min de duración. El Hank de las dos últimas temp. es una sombra, nada del tipo valiente, desenfrenado, enérgico, divertido, inteligente, romántico... Y los personajes secundarios que tanto habían gustado han pasado a ser simples estereotipos, sin matices.
    No sé si han sido el cambio de guionistas, el interés de Kapinos en otros proyectos, o todo junto lo que ha llevado a una serie con una 1a temporada igualable a series como House, a un programa basura para rellenar la programación de madrugada.

    Nota: Yo tb quería ser como Hank!

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  3. Si hubieras visto esta as seis temporadas que dices, hubieras dejado una jugosa entrada con las ocurrencias del gran hank. esta serie es literatura. esta curradisima. Y sabes que?No es la serie la que hace grande al gran Duchovni, sino justo al contrario.no hay un actor con mejor lenguaje no verbal en el mundo del cine y si a eso le añdes un brillante script. La magia surge. ve la serie de nuevo tio.-

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  4. Si hubieras visto esta as seis temporadas que dices, hubieras dejado una jugosa entrada con las ocurrencias del gran hank. esta serie es literatura. esta curradisima. Y sabes que?No es la serie la que hace grande al gran Duchovni, sino justo al contrario.no hay un actor con mejor lenguaje no verbal en el mundo del cine y si a eso le añdes un brillante script. La magia surge. ve la serie de nuevo tio.-

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  5. Si hubieras visto esta as seis temporadas que dices, hubieras dejado una jugosa entrada con las ocurrencias del gran hank. esta serie es literatura. esta curradisima. Y sabes que?No es la serie la que hace grande al gran Duchovni, sino justo al contrario.no hay un actor con mejor lenguaje no verbal en el mundo del cine y si a eso le añdes un brillante script. La magia surge. ve la serie de nuevo tio.-

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