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Algo más que un Juego de Tronos

Todos quieren sentarse en él. Las peores traiciones e incontables crímenes se enconden detrás del trono de hierro. Un trono forjado con las espadas de los que cayeron antes de hacerse con la ansiada corona... Intrigas. Asesinatos. Guerra. Traición. Sangre en abundancia. Sexo (a veces gratuito, a decir verdad). Y por si fuera poco, la amenaza invisible de un mal sin nombre que se cierne sobre todos los reinos, más allá de una misteriosa muralla donde el invierno jamás da tregua. Eso y mucho más ha resultado ser el nuevo juguete de HBO . Un juguete cuyo éxito es indiscutible. Lo cierto es que había material para algo grande. Eso se intuye en cada escena, en cada conversación. Sin embargo, ¿ha cumplido las (enormes) expectativas? No las de los fans de los libros (pues no lo soy y no sabría decirlo), sino las de cualquier espectador. Veamos...

Lucia Micarelli, la luz de Treme

" alt="votar" title="Votar esta anotación en Bitacoras.com" style="vertical-align:middle;border:0" /> Sumidos en mitad de la segunda temporada de la magnífica Treme, de la que hablaré pausadamente cuando acabe, debo (y quiero) hacer una mención del que es uno de los grandes descubrimientos de la serie. El personaje de Annie, la prodigiosa violinista callejera, se erige con luz propia ya desde su primera aparición . Su violín surge entre trompetas, trombones, pianos y tantos otros instrumentos mágicos que pueblan Nueva Orleans, y nos fascina e hipnotiza por igual por su frescura y su pasión. La vemos junto a su novio pianista, tocando en una esquina como si fueran parte de la decoración de la ciudad, y nos detenemos. Quién es esta muchacha, de dónde ha salido, nos preguntamos. Su nombre es Lucia Micarelli. Y no era ni mucho menos actriz antes de Treme . Nacida en Queens en 1983, de orígenes italo-coreanos, conoció a su gran amor a la tierna edad de...

Las 4 series del verano

Hace ya varios meses que la parrilla anda escasa de pesos pesados. Con el torbellino de Game of Thrones ocultando todo lo demás, las semanas pasan con series menores, como The Killing, o directamente rescatando aquellas que teníamos en el tintero, en mi caso The Good Wife y 30 Rock. Sin embargo, todo eso está a punto de cambiar. Summer is coming... Y es que el verano aparece en el horizonte, radiante y lleno de promesas. Cuatro vueltas. Cuatro series que nos enamoraron en su momento, y cuyo regreso llevamos demasiado tiempo esperando. Una nos dejó con el corazón en un puño y unas ansias incontenibles de saber cómo continuará (qué año tan largo...). Otra la constituyen, quizá, los mejores seis capítulos de una serie británica en los últimos años (con un final más que brutal). La tercera es quizá la serie más absurda y fascinante de la parrilla. Y la última tuvo una primera temporada de quitarse el sombrero, y una de las grandes protagonistas de la década. Recordemos...

Ojos de Fuego, puro Stephen King

Siempre encuentro algo especial en las primeras novelas de Stephen King. Desde su fascinante debut, Carrie, pasando por Misery, It, Apocalipsis, El Resplandor, La larga marcha, El fugitivo, y tantas otras que me dejo. Hay algo en esas novelas que atrapa. En mi opinión, la clave radica en que King consigue, como pocos, plasmar en sus obras la gran pasión que siente por escribir . Y eso se transmite al lector. Quizá por ello recurro a sus novelas en los momentos en que más necesito evasión. Porque me creo sus personajes, me creo sus historias . King siempre presta especial atención a dotarles de debilidades, manías, incluso tics o frases que se repiten una y otra vez. Eso, aunque resta quizá algo de valor literario (¿qué significará eso realmente?), los hace mucho más cercanos. Y además, hubo una época en que este hombre tenía una imaginación prodigiosa , desbordante . No en vano se convirtió, por méritos propios, en el rey del terror. "Ojos de fuego" es de esa época.

Oda a 30 Rock

Es bastante curioso el caso de esta serie. Un ejemplo de lo imprevisible que es a veces la popularidad. No basta con ser excelente. Hay tantos otros factores. Por eso, mientras How I Met Your Mother y The Big Bang Theory arrasan por medio mundo, 30 Rock, fuera de Estados Unidos, no goza, ni mucho menos, del reconocimiento que merece. Año tras año, mientras todo el mundo hablaba de esas otras serise, ésta siempre acompañaba a Mad Men (no en vano, considero 30Rock el equivalente a Mad Men en comedia) llevándose los premios gordos. 6 Globos de Oro y 14 Emmys la avalan . ¿Por qué? ¿Por qué nunca ganaba Sheldon, o Barney? Yo mismo me lo preguntaba, hasta que empecé a ver esta joya. Así que aquí va mi pequeña oda a esta serie, que nos permite adentrarnos en el mundo de la televisión, concretamente en las vidas de los directivos, guionistas y actores de un show de sketches que en dos temporadas (listo estoy para empezar a ver la tercera) ya me tiene totalmente ganado .

Breakfast Club

Al fondo del pasillo se abren las puertas del ascensor. Andrew, todavía con la tarjeta electrónica en la mano, a punto de entrar en su habitación, se detiene y se vuelve. La curiosidad le puede. Sonríe. Por la identidad del personaje que acaba de irrumpir. Y cómo no, por los agentes de seguridad que le rodean. Se acerca unos pasos, haciendo caso omiso de los rostros amenazantes de los guardias. Le tiende la mano a su nuevo vecino. Se presenta. Andrew Auernheimer, dice. Encantado. Éste parece sorprendentemente amistoso, le devuelve el saludo en un más que correcto inglés, y se muestra interesado en los detalles del hotel. En el día a día, en los huéspedes a los que quizá pueda incomodar su presencia. Andrew ríe, le dice que no se preocupe, al fin y al cabo éste no es un lugar común, ya lo sabrá, y le propone bajar a la sala común en cuanto se haya acomodado. Hará un par de llamadas para que todos estén ahí.

Ahora hay que hacerlo bien

Como gran admirador de The Wire, algo que creo compartir con la gran mayoría de lectores que se pasen por este humilde blog, no puedo sino sentir un cosquilleo al ver estas imágenes, al pasearme ayer por Plaza Catalunya. David Simon nos demostró en esa serie que el sistema devora a los individuos, que los corrompe, que impide el cambio o las mejoras. Entonces, ¿qué está pasando exactamente? Se vislumbra algo grande, pero puede quedar en nada. Pues no es nada todavía, no nos engañemos. Una gran pataleta a nivel estatal, que los políticos ya están intentando utilizar para su beneficio. Son los cuatro antisistema de siempre, o al menos lo eran al principio, pero esta vez resulta que el resto de la sociedad también está harta . En días como hoy me viene a la cabeza el nombre de Carcetti . Sus intenciones, sus ideales, y cómo acaba renunciando a ellos... Su historia, en general, debería ser estudiada por los que encabezan estas revueltas. Por otra parte, no puedo sino citar unas palabras qu...