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Studio 60, fugaz destello de genialidad

  El metalenguaje en el mundo de la televisión, esto es, el regodeo de los propios guionistas, productores, actores, directores, en lo fascinantes que son sus vidas, nos ha dado muchos y en ocasiones memorables productos, como la ya decadente 30 Rock, en sus momento poseedora de los mejores guiones de comedia en años. Y si alguien sabe de metalenguaje, y de lenguaje, y de colocar palabras y metáforas y discursos grandilocuentes en boca de personajes que nos tienen enganchados mientras nos hacen sentir pequeños y aburridos a la vez que envidiamos sus vidas trepidantes y desbordantes de ingenio, es el maestro de los diálogos, Aaron Sorkin . Incluso la situación más anodina puede adquirir una épica digna del mismísimo Nolan si le dejas a este guionista, showrunner, genio, o como se le quiera llamar, poner sus frases en boca de los personajes que hasta entonces dormitaban por la pantalla. Cualquiera que haya visto Moneyball o La Red Social (firma el guión de ambas) s...

Choque de reyes

Confusión. Caos. Guerra. Las batallas se suceden. Los muertos se multiplican. Decenas de personajes se pasean frente a nuestros ojos, muchos dejando escasa huella. En el mundo creado por George R.R.Martin, el infierno se ha desatado. Nadie está seguro. Cualquiera puede caer.  El mastodonte de la HBO pisa con fuerza en su segunda temporada. Quizá demasiada fuerza. Sus ecos resuenan por cada rincón de los Siete Reinos. El problema es que hay tantísimos ecos que a veces cuesta entender lo que están diciendo. El caos que reina en la serie acaba por trasladarse al espectador, y eso no es bueno. Sin embargo, la historia avanza, y no hay marcha atrás. Mientras los reyes chocan y se desgastan y dejan tras de sí un mundo devastado, y en mitad de todos ellos un enano mueve los hilos y maneja como nadie ese delicado juego, otros dos focos reclaman nuestra atención. Por supuesto uno de ellos es el inevitable Invierno, que ya está aquí. Y a juzgar por última (y soberbia) escena...

Lights Out, otra pequeña perla maldita

Será tan corta y fugaz esta reseña como lo fue una de las series más injustamente tratadas del 2011, que hace poco tuve la oportunidad de ver y disfrutar. De puntillas y sin demasiado bombo llegó y se fue esta notable (tampoco exageremos) producción centrada en el mundo del boxeo.  Trece capítulos intensos, dramáticos, emocionantes, con un final bastante cerrado (y magnífico), para los escépticos de las series canceladas. ¿Vale la pena? Y tanto.  Pactrick "Lights" Leary no será historia de la televisión, pero es de aquellos personajes que calan hondo, a los que acompañamos con emoción en su pedregoso camino.

Hasta siempre, House

   Todo empezó el 11 de noviembre de 2004 . Nos encontramos en los ajetreados pasillos de un hospital todavía extraño, el Princeton-Plainsboro. Le vemos a lo lejos, avanzando hacia nosotros, cojeando, y jamás podríamos imaginar quién es. Barba de varios días. Camisa por fuera. Bambas. Su inseparable bastón. Acabamos de encontrarnos con Gregory House. Por supuesto, pasa a nuestro lado sin saludarnos.  Ese año la televisión cambió para siempre. Ese año surgieron las dos series que hicieron posible todo lo demás. Mucho más influyentes que Los Soprano, The Wire, Six Feet Under... No suelen estar arriba en los rankings. Pero son, sin duda, las causantes de que millones de personas en todo el mundo descubrieran que la televisión no tiene por qué ser la caja tonta. Que no todo es sentarse y ser bombardeado. Es i mposible entender el panorama audiovisual actual sin haber oído hablar de Lost o de House. 21 de mayo de 2012. Todo se acaba. Ocho años más tarde, todo es di...

Entourage, a veces puedes tenerlo todo

Cómo os echaremos de menos... En el cada vez más vasto (quizá excesivamente vasto hoy en día) panorama seriéfilo, hay series de todo tipo. La mayoría mediocres tirando a malas, algunas buenas y cuatro contadas que se puedan considerar excelentes. Luego están The Wire y Six Feet Under, claro. Sin embargo, la serie que no es ocupa juega en una liga aparte. En septiembre del año pasado llegó a su fin Entourage, otra absoluta joya de HBO (y van...). Y he considerado más que apropiado retomar mi bitácora, en su vertiente seriéfila, con ella. Por lo que representa. Porque es lo más alejado de The Wire (con la que todo empezó aquí) en robustez de guiones, en mensaje..., pero a la vez comparte tantísimas cosas. Por lo inclasificable. Por lo mágica e irrepetible. Así, no sería justo hablar de la calidad de sus guiones, de sus interpretaciones, de la factura técnica. No lo haré. Colocarla junto a comedias como 30 Rock, Community, no tiene el menor sentido. Dramas como Breaking Bad, Ma...

At Swim-Two-Birds (En Nadar-Dos-Pájaros)

Flann O'Brien (pseudónimo de Brian O'Nolan ) es uno de esos escritores que se abren camino en la historia de la literatura por pequeñas ranuras o grietas casi insignificantes. El boca a boca le va colocando en el lugar que siempre ha merecido. El valor intrínseco de la prosa de este genio irlandés cala sin remedio en todo el que se detiene a leerlo con una mínima pausa. Comprendiendo su delicioso humor, su constante juego de espejos y su universo absurdo o descabellado o simplemente único.   "At Swim-Two-Birds" es, quizá, la mejor muestra de metaliteratura que encontrarse pueda. Divertidísima, surrealista hasta el extremo . Para leer una y otra vez, siguiendo por los más tortuosos caminos a personajes que atraviesan las páginas y se rebelan contra su autor, a héroes mitológicos o demonios civilizados, hados buenos e incluso a bastardos literarios. Figuras como Jose Luis Borges, Graham Greene, Dylan Thomas o James Joyce jamás cesaron de alabar la obra d...

Middlesex, una Odisea moderna

Es un tema recurrente a lo largo de la corta historia de los Estados Unidos la búsqueda por parte de sus escritores de una especie de Grial que los obliga a luchar contra sus propias limitaciones, a mejorar siempre, a no conformarse jamás. A compararse entre ellos mientras avanzan por el mar embravecido y traicionero que es la literatura. No basta escribir un buen libro. No basta con escribir un gran libro. Hay que escribir la Gran Novela Americana. Jeffrey Eugenides , nacido en Detroit en 1960, de ascendencia griega e irlandesa, es, sin lugar a dudas, uno de los escritores norteamericanos más interesantes. Y lo digo tras haber leído sólo dos libros suyos (ha escrito tres). Su primera novela, "Las vírgenes suicidas" (1993), me fascinó cada vez más a medida que me adentraba en esa hipnónica historia que encierra muchísima más verdad de lo que puede parecer a primera vista. Es una obra maestra, sin duda alguna. Con tantísimos detalles, tantísimo poso. Las hermanas Lisbon...