martes, 24 de noviembre de 2015

Voces de Chernobil

 
La noche del 26 de abril de 1986… En una noche nos trasladamos a otro lugar en la historia. Saltamos a una nueva realidad, fuera del alcance  no solo de nuestros conocimientos, sino también de nuestra imaginación
 
El premio Nobel a Svetlana Aleksiévich este año ha permitido descubrir recientemente esta autora bielorrusa a muchos despistados lectores (como un servidor) que quizá jamás se hubieran acercado a su obra de otra forma.
 
Voces de Chernóbil es un fascinante libro que recoge decenas de testimonios de personas afectadas por un suceso que, aún hoy, casi treinta años después, todavía permanece sumido en una densa niebla, sin duda porque las implicaciones y consecuencias de lo ocurrido van mucho más allá de lo que nuestra mente quiere aceptar.
 

martes, 3 de noviembre de 2015

Olvidado Rey Gudú, oda a la imaginación

 
En un país muy lejano, tan lejano que se encuentra en el último reducto de nuestra mente infantil, hay un reino donde todo es posible. Un lugar con altísimas murallas al que difícilmente se puede volver una vez se ha abandonado.
 
Allí dentro hay magia, hay hombres y mujeres fascinantes que se embargan en épicos viajes y en aventuras descabelladas a lomos de caballos magníficos, relucientes como el sol mismo, hay criaturas mitológicas cuyos nombres sólo recuerdas en sueños de los que despiertas con los ojos húmedos. Hay niños que nunca crecen y niños que no pueden amar, y brujas y hechiceros y todo parece tan delicado y maravilloso que podría derrumbarse con una sola palabra.
 
Ese reino tiene tantos nombres como personas puedan imaginarlo, y es tan grande y tan rico que harían falta siglos y más siglos para empezar a trazar sus mapas e intentar describirlo. Uno de esos nombres es Olar, y una de sus mayores historias, la de Gudú Rey, y sobre todo, la de su madre, la inolvidable reina Ardid.
 
Con gran emoción y una media sonrisa nostálgica recuerdo mi tiempo allí. Pasar las primeras páginas de la obra maestra de Ana María Matute, dar los primeros pasos por ese reino permanentemente en guerra, conocer al conde Olar, a sus hijos paticortos...