miércoles, 27 de marzo de 2013

"Death of a Client", la grandeza de un guión perfecto



Llevaba ya varios capítulos intuyéndose. Tantos detalles, tanta minuciosidad en las tramas, cuentas pendientes que asoman con una mirada, con un silencio, con una frase que se queda a medias, y que sólo los espectadores fieles comprendemos del todo. Podía haber elegido otro (el anterior mismo), pero lo hago con éste, el número 18 de esta soberbia cuarta temporada de una de las mejores series del momento. The Good Wife ha logrado, in my opinion, su capítulo perfecto.

Para los que lo hayáis visto, os invito a deleitaros conmigo con los detalles de una pieza de relojería que se puso en marcha hace ya muchos capítulos. Hay tantos detalles que podría relatar, una a una, las escenas de esta "Muerte de un cliente", con una sonrisa perpetua. Para los que todavía no lo hayáis hecho, y para todos, intentaré explicar por qué este capítulo en concreto me ha obligado a levantar la voz, una vez más, para alabar la que quizá sea la serie más difícil de recomendar. Pero quizá, también, la más gratificante de ver.

martes, 26 de marzo de 2013

El mundo de Guermantes


Tras un merecido descanso en la orilla de varios meses, reponiendo fuerzas con volúmenes quizá más voluminosos, pero ligerísimos en comparación, nos levantamos con energías renovadas y sin dudar, valientes, de la mano de un Proust ya desatado, retorciendo y alargando su prosa, dejamos atrás el balneario de Balbec, las muchachas en flor, Andrea, Gilberta, el genial pintor Elstir, todo ello desvaneciéndose como si fuera un sueño.

En este tercer volumen de la colosal obra que es "En busca del tiempo perdido", Proust abandona su retiro para entrar a formar parte, tímidamente y casi como espectador, de las reuniones, fiestas y en general, de la vida de la nobleza.

Personalmente, el camino ha sido farragoso, demasiado en ocasiones (es sin duda el tomo más duro de los que llevo), pero como siempre hay pequeño oasis, detalles, perlas que nos dan energías para seguir adelante. ¿Qué es el mundo de Guermantes? ¿Qué se encontrará allí un Proust cada vez menos niño (o ya nada niño), despierto y ansioso por disfrutar tras su estancia en Balbec de los placeres que el mundo le ofrece? Veamos...