jueves, 22 de septiembre de 2011

Damages S04. Failure is Lonely


Ahora sí. Acabé la temporada, y he tenido tiempo de sobras para meditar sobre lo visto. Para olvidar también, por desgracia. Damages se acabó después de su resurrección veraniega; diez capítulos que han sido una montaña rusa en todos los sentidos. De lo peor pasó a la esperanza, para bajar, subir... y al final he de reconocer que no tengo claro las sensaciones que me dejó.

¿Está Damages acabada? Objetivamente, habrá quinta temporada. De hecho he leído entusiastas críticas al respecto. Ahora, ¿debo cambiar alguna coma de lo que expliqué en el anterior post, a media temporada? Para ser justos, sí.

Ya lo dije. Damages fue mi debilidad desde que me fascinó su primera temporada. Así que agradezco enormemente (y es en parte el motivo de que escriba ahora) que algunos detalles, algún personaje, algún giro, me la recordó. No afirmaré que esté a la altura, quizá es que el nivel era demasiado alto. Pero bien merece una entrada, y a eso vamos...


miércoles, 7 de septiembre de 2011

La fauna de Carnivale (I): La eterna lucha


Es un tema tan antiguo como la humanidad, o incluso anterior. Quizá el más importante de todos. Quizá el único importante. Es la batalla que jamás se detendrá, mientras haya un ser racional que mire a su alrededor y se haga preguntas. Y se dé cuenta de que esa batalla se libra incluso (o sobre todo) en su interior. Es la pugna eterna entre el bien y el mal.

De eso va Carnivale. Más allá de la época, de los personajes que libren esa batalla. No es la historia de un circo ambulante que va de pueblo en pueblo por la América profunda. Aunque se venda como tal. Aunque lo mejor y más destacable (yo mismo la he recomendado mil veces explicando sólo esa parte) sea precisamente el circo.

Después de ver la serie, uno se da cuenta de que no va sobre eso. Al final de los créditos ya nos muestran las cartas, literalmente. No nos engañan en ningún momento. A un lado el Diablo, al otro Dios. Ellos son los protagonistas reales.

Así pues, empezaré el repaso a los personajes de Carnivale con los dos que representan esta lucha. Los dos hombres que vemos sobre el ring, estudiándose, acercándose con una tentativa y volviendo hacia atrás, esperando el momento propicio... El momento de descargar el golpe.

Ben Hawkins y Justin Crowe.



sábado, 3 de septiembre de 2011

Carnivale, la hija bastarda de HBO


Qué mejor época que el verano para rescatar esas series malditas, apartadas, casi relegadas al olvido excepto para la legión de seguidores que dejaron a su paso. Y aunque la serie ya está más que cancelada, se dedican periódicamente a defenderla y a conseguir nuevos adeptos.

Carnivale sería un ejemplo perfecto de serie maldita, y ha sido mi elección para este sofocante agosto. Emitida por HBO en 2003, cuestiones de presupuesto y un descenso de la audiencia en la segunda temporada la condenaron. Para entonces ya tenía su legión de fans. 50.000 correos electrónicos que el canal recibió en un fin de semana lo certifican.

Es esta una serie curiosa. Extraña. Ambigua y confusa y en ocasiones surrealista. No hace falta más de un capítulo para verlo. Ambientada en la Gran Depresión (año 1929), la exquisita ambientación (incluso para ser HBO es sublime) fascinará a cualquiera que haya leído a Steinbeck. Es un retrato más que notable de una época sucia y triste en la que miles de personas vagaban por esos caminos polvorientos en pos de una vida mejor. Y ahí emerge la feria ambulante (carnivale) que vamos a seguir durante dos años. La mujer barbuda, un carismático enano, una adivina, la encantadora de serpientes, bailarinas... Los personajes que pululan por la feria son a cuál más curioso, y si algo me sabe mal tras haberla acabado, es saber que Jonesy, Samson, Rita Sue y tantos otros se han perdido para siempre.

Pero por encima de la ambientación, por encima de los personajes casi, hay una trama fanstástica, la de una lucha bíblica entre el bien y el mal, que es el motor de la serie, y también, sin ninguna duda, su perdición.